Soy de TACNA, y escribo desde acá ocurrencias propias y no necesariamente por coyunturas.

viernes, 27 de enero de 2012

LAS VEREDAS DE TACNA 1

Recordemos los días que llovió en Tacna. Hubo uno en particular en el que el agua cayó más de la cuenta e impresionó tanto, que medio mundo se creyó corresponsal y, vía Facebook, informaba cual noticiero, más o menos así:

«Está lloviendo
«Qué rica la lluvia
«El 2012 se adelantó, es el fin del mundo!!!!
«Gente, les aviso que sigue lloviendo
« La lluvia me pone poético, etc.


Precisamente en esos momentos, yo estaba en una cabina de internet, cerca del Grifo Municipal. Cuando salí, casi no había lluvia. Pero quedaba un vestigio: riachuelos que bajaban a los costados de la pista y que venía de la parte de Ciudad Nueva. El agua seguía su rumbo hacia abajo ,y, supongo, se detendía y empozaba frente al Estadio Tacna.


Bajaba a mi casa mirando el agua correr, cuando, slpash!! Un taxi pasa rápido y me salpica de agua el pantalón recién lavado. ¡Rayos! Y justo a la ropa limpia!

Pero, ¿cómo es posible?, si el auto estaba a distancia de la vereda. Miré alrededor: la vereda estaba pegada a la pista. Esa era la causa.
Hay que admitir que  el suelo exterior a las casas de nuestra ciudad es simple. Explico. Habrán visto en las películas cómo son las fachadas en otros lugares: un espacio verde inmenso, aceras bien cuidadas y otra minisección verde, seguida recién por la pista de asfalto. Vean la foto:




En el Perú es muy infrecuente el «jardín» grande, pero sí lo demás. En Tacna, sólo tenemos la vereda y la pista,



 y aún es muy común aquí la casa sin vereda



y la pista sin mantenimiento.



En la segunda parte, intentaré explicar las causas que yo encontré para estas ausencias.

Antes de rajar, leer por favor mi PRESENTACIÓN PAISAJISTA Y URBANISTA

miércoles, 25 de enero de 2012

Soluciones fáciles

Soluciones fáciles

Miércoles 25 de enero del 2012 | 12:09

Hace pocos días, un extranjero de esos con una mirada algo arrogante sobre los problemas que tenemos que enfrentar quienes habitamos en países en desarrollo se sorprendía de nuestras dificultades para resolver aspectos del transporte público que ya se han solucionado en todas las grandes ciudades del mundo.


Guido Lombardi, Opina.21
Hace pocos días, un extranjero de esos con una mirada algo arrogante sobre los problemas que tenemos que enfrentar quienes habitamos en países en desarrollo se sorprendía de nuestras dificultades para resolver aspectos del transporte público que ya se han solucionado en todas las grandes ciudades del mundo.
Para comenzar, la inexistencia de taxímetros. Un humilde artefacto, mecánico o electrónico, utilizado para establecer la tarifa de los automóviles de servicio público, combinando el tiempo utilizado, la distancia recorrida y el número de pasajeros.
El primero de ellos fue instalado nada menos que en 1897. Los actuales incluyen, como es natural, servicios adicionales para garantizar la seguridad del vehículo y sus pasajeros. Pero eso es en otros planetas. En Lima, para no quedarnos muy rezagados, se intentó, por primera vez, con seriedad en 1967. Se hicieron las respectivas licitaciones, se compró una cantidad indeterminada de aparatos y se conminó a los taxistas a instalarlos pagándolos en cómodas cuotas mensuales.
Al final, a la autoridad le faltó consistencia y a los usuarios participación, y todo quedó en nada. ¿Se imaginan ustedes lo que sería evitar la negociación en cada esquina con el consiguiente ahorro en horas/hombre, en combustible y en contaminación?
El principal argumento en contra de los taxímetros es que elevan el costo, aunque casi en el mismo nivel de importancia están quienes creen que los artefactos serían manipulados para perjudicarnos. Como señalan los especialistas, lo que nos ahorrarnos en un viaje lo terminamos pagando todos en una menor calidad del servicio, una mayor inseguridad y una contaminación más intensa, incluida la acústica gracias a la simpática costumbre peruana de llamar a los pasajeros a bocinazos. ¿Hay alguna autoridad que quiera asumir la responsabilidad y el costo político que pueda tener? (Continuará)



 Tomado de : http://peru21.pe/2012/01/25/impresa/soluciones-faciles-2008898

PREVIA

Previa. La foto la ilustra.






viernes, 20 de enero de 2012

MEGAUPLOAD: UN PUNTO DE VISTA




Ayer el FBI cerró Megaupload.com y arrestó a sus principales promotores. Pero, ¿qué es Megaupload (MUL)? Es un sitio web que te permite descargar todo tipo de archivos que antes otros han subido.


No pienso escribir un “refrito”. Cualquiera puede informarse de los sucesos vía internet. Yo también he transmitido esa información en el perfil de Facebook de BictorNoel.

En este momento lo que deseo es hablar como usuario sencillo (es decir gratuito) y común que soy de ese servicio. Intentaré distanciarme de las posición eufórica y algo atolondrada de muchos defensores de MUL juntamente de la indolencia de los acusadores. Intentaré también ser lo más objetivo posible; objetivo para con mis propias opiniones.


Ciertamente, no es el fin de las descargas gratuitas –hay muchos sitiios que  sustituirán a MUL- y definitivamente esto no será el Inicio del fin de la libre transmisión de datos por internet. El hecho de que se produzca justo al día siguiente de las protestas contra SOPA solo parece ser una coincidencia torpe que desprestigiará más aun a las instituciones y personas que no sean pro-internet (como diría Zuckerberg).

Casi lo único que descargaba de MUL era textos. Es cierto que en Tacna hay tiendas de libros “baratos”, pero siguen siendo artículos de cuasi-lujo para quienes no tenemos muchos ingresos. Se me objetará: «pero hay libros de 2 y hasta 1 sol». Yo respondo: «Esos libros son muy buenos, para escolares y personas sin necesidad de profundizar temas puntuales».

Y de aquí saco mi tesis única o, a lo menos, principal (que puede ampliarse a cualquier tipo de descarga): los acusadores afirman que MUL ha perjudicado en 500 millones de dólares a “propietarios de las obras protegidas”. Creo que la mejor forma de hacer entender mi idea es con un ejemplo.

En casa hay una computadora de segundo uso aunque operativa, a la que afortunadamente han puesto Internet poco antes de que volviera a Tacna. Allí pude conocer la maravillosa tarea que hacían unos compartiendo (con o sin afán de lucro) textos que toda mi vida quise adquirir pero que o estaban muy caros o no estaban en circulación (ustedes pueden poner cualquier otro tipo de archivo).

Y no sólo lo que yo buscaba. Se me abría un mundo mayor al que mis miras semiestrechas alcanzaban. En el furor de la impresión –impresión de un alma intelectual por naturaleza- busqué y me «apropié» de todo lo que me pareció digno de leer; me hice amigo de estos sitios web. Vean algunos títulos que bajé:


  • Crítica Al Periodismo, de Umberto Eco
  • Cuentos de Canterbury, de Geoffrey Chaucer
  • Cartas para ilustrar la historia de la España árabe, de D. F. de B.
  • Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos, de Andrés Bello
  • Cómo escribir y publicar trabajos científicos, Robert A. Day
  • El programa minimalista de Noam Chomsky



Ahora bien, los acusadores claman “nos roban, el creador de la idea merece una contribución” Bien, bien, sus deseos son órdenes: suprimamos toda información compartida sin la explícita, escrita, firmada y sellada autorización o pago correspondiente. Yo  ya no leeré el Minimalismo de Chomsky. ¿Buscaré comprarlo? Pero si compro un libro por la Avenida Bolognesi, es lo mismo que nada; mejor lo leía en la compu, gratis, y le ahorraba un árbol al planeta. Pero digamos que por designio providencial tengo hoy los 100 ó 150 dólares que debe costar el libro, ¿alguna de las poquísimas librerías de Tacna lo estará exhibiendo? Muy probablemente, no. Pierdo los deseos de adquirirlo. El autor se queda con su texto y sus derechos económicos tan igual a como cuando existía MUL*.

Mejor dicho, quedará peor: perderá un lector, alguien que lo ha podido admirar y dar a conocer a otros que quizá puedan tener los recursos para comprarlo con todas las de la ley.

Argüirán los acusadores: « tú hablas desde un país pobre, pero millones de los usuarios de MLV eran gente con todas las posibilidades de adquirir el original y que no lo hacen por simple pereza o deseo de incomodar».

Sin embargo, ¿no es el escritor, en la mayoría de los casos, un personaje holgado económica y socialmente? ¿No sería más satisfactoria la ganancia de un lector fiel y admirado por su desprendimiento, aquí en el lugar de los pobres, aun a costa de algunas monedas lejos de su bolsillo? La tendencia se encamina a las publicaciones virtuales (yo amo, con todo, las hojas de papel).

Visto desde la óptica de los acusadores, les doy la razón en la mayoría de sus acusaciones (fomento a la piratería, enriquecimiento a costa de otros). Vistos desde mí propio, el sitio de Kim “Dotcom” (Megaupload) ha justificado su valía. Ambas posiciones son válidas, y válidas son igualmente las acciones de aquéllos y las reacciones de nosotros.


Y esto se da justo cuando publico PRESENTACIÓN LIBROS, que tanto se hubiera beneficiado de MUL.



00:21 horas
20-01-12


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* El ejemplo es malo: de seguro, el maestro Chomsky está contra SOPA.







domingo, 15 de enero de 2012

PRESENTACIÓN LIBROS




La etiqueta LIBROS tendrá dos fines:


1º INCENTIVO A LA LECTURA. Aquí pretendo colocar comentarios, resúmenes, fragmentos, interpretaciones o hasta comentarios ajenos a la literatura que tengo a la mano. Intentaré que el lector se anime a leer los títulos que ponga.


2º HÁBITO PROPIO.  Con esto, me estoy comprometiendo a leer; cosa buena dado que casi no toco libro alguno hace años.



Aprovecharé sobre todo este tiempo holgazán para hojear la polvorienta biblioteca que dejé y la que traje a Tacna (full libros usados).

De internet. En lo posible, conseguiré versiones digitalizadas de los libros para compartirlas con todo el mundo. Ahora existe la posibilidad de leer a través de la web textos que uno nunca hubiera podido encontrar en la ciudad natal y eso es simplemente fenomenal, aunque yo prefiera el papel.


Observación: Al decir literatura, no me remito al concepto común que la iguala a novela o poesía únicamente, sino a una definición más etimológica, esto es, las Letras en general.
No hago reseñas. No siempre serán reseñas. Sé cómo se hace una reseña, pero su flácida rigidez limita la intención original de esta etiqueta.







Y ya tengo el primer título; una de mi tocayo (sin Hugo) Victor Hugo, a ver cuándo la termino.


Presentación atrasadísima, porque el vizconde de Chateaubriand...



miércoles, 11 de enero de 2012

EL DNI 1



Pues creo que esto sería un ejemplo para TACNAMANTA SOCIALES
Es una copia de copia acerca de mi DNI al que hice una disección algo minuciosa, por lo que los detalles abundan.  


Así empieza:



«Esto es de una experiencia que tuve el momento que me dieron mi DNI. A la distancia, puedo notar que este DNI está muy desgastado, debido más que al tiempo, a los múltiples usos (incluidas faltas de cuidado) que da un mentís a mi primer pensamiento en el que reducía a casi nada su utilidad. Me ha servido en varias ocasiones, como para mi inscripción para la Universidad, y para cuando entré, en la matrícula. En medio de viajes interprovinciales,  los policías no me llevaron a la cana gracias a este plástico. He votado un par de veces también gracias a (o por culpa de) mi DNI. Es más, varias veces, porque no tengo carné universitario, usé mi DNI para identificarme y entrar a la U, sin esta cosa habría tenido que volver a casa por el carné de biblioteca, pelearme con lo guardianes o quedar fuera conversando con el sol cuyo lenguaje es siempre muy caluroso. No fue menos su aporte valioso en algunos de mis trabajos universitarios en los que lo usaba como regla, de ahí las manchas de plumón tan visibles. Todos estos servicios, unidas a sus manchas, dobleces y notables surcos, lo hacen merecedor de mis respetos sincerísimos. Pero debiera cambiarlo, porque ya da pena verlo así de machucado, y a veces vergüenza, lo admito. Trascribo lo que escribí en esa ocasión:


«…Pasada la mitad de la calle ingresé al aposento aquél. No estaba nada lleno; es más no hubo necesidad de formar en una fila. Directo al grano. Luego de unos minutos en los cuales el encargado rebuscaba entre una cantidad inmensísima de documentos similares, halló lo que buscaba y me lo entrego desganado, nada interesado: ya habría dado tarjetas iguales a mil iguales más. Yo, sin embargo, estuve casi en el paroxismo de la impresión y admiración pensando que aquel, este, trozo tenue de plástico era mío y contenía inscripciones motivadas por mis características. El código de mi identificación es el número más común del universo.


«Esta tarjeta contiene particularidades que la diferencian de las otras parientas suyas. A primera vista, lo más saltante es lógicamente mi cara  retratada sobre un papel extraño en una sala brillante. Este recorte de fotografía está surcado por líneas ondulares, algo así como huellas digitales, las que se extienden llegando  a cubrir todo el documento. En la base de la foto, en líneas delgadas y rojas, nótase mi apellido paterno. En el borde izquierdo de la imagen, también en rojo, se repite el código de identificación. Hay, ya para terminar con lo de mi cara, en el margen central derecho del DNI una réplica más opaca y reducida de mi fotografía. 




martes, 10 de enero de 2012

LANZAMIENTO

Cual telaraña o semental, el blog se extiende en la Nube, se reproduce, le salen hijos por todos lados. A ver cómo resulta la idea. Aquí va el primero:




Pero tengo muchos otros más en mente.