Soy de TACNA, y escribo desde acá ocurrencias propias y no necesariamente por coyunturas.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Tacna, al lado del corazón

Espero no esta convirtiéndome en Acuña, pero acabo de leer un artículo en la versión digital del diario La República y no he podido evitar querer copiarla en este blog. Pero yo sí que le coloco la fuente :) 

La siguiente es una publicación hecha por el señor Nelson Manrique sobre nuestra ciudad. Muestra algunas inexactitudes, sin embargo bien que vale la pena replicar esta mirada sobre Tacna, La Heroica.


Tacna, al lado del corazón

Por Nelson Manrique


Tan cerca del corazón y tan lejos del poder central: esa es Tacna.
 
Retorno a esta bella ciudad luego de una década. Tacna ha crecido y un acelerado proceso de modernización viene borrando los rasgos característicos de su identidad urbana tradicional. Son muy pocas las casas que conservan el techado de mojinete; ese perfil trapezoidal único. Hoy se imponen las azoteas, el ladrillo y el cemento.
 
Sorprende la cantidad de farmacias –hasta cuatro por cuadra en el Paseo de la Peruanidad–. Un amable taxista me explica que hay una gran demanda de medicamentos por los turistas chilenos que vienen desde Arica, especialmente los fines de semana, para hacer compras. A los visitantes les sale muy rentable adquirir productos peruanos, que cuestan bastante menos que los del otro lado de la frontera. En estos días Tacna está invadida; están por empezar las clases en Chile y a los padres les sale más barato venir para hacer compras y mandar confeccionar los uniformes para sus hijos, a medida. Pueden también atender sus problemas odontológicos y de salud en general, pues la asistencia médica es bastante más barata y oportuna en Tacna que en sus ciudades de origen, y por supuesto pasear y comer. 
 
La expansión de la economía tacneña inducida por el turismo viene generando una significativa inflación local; tomarse un capuchino en Tacna cuesta hoy más que hacerlo en un café exclusivo en Lima; definitivamente una situación que no alienta el turismo interno. Hay taxistas y comerciantes que se aprovechan para imponer precios especialmente elevados. Hay que estar atento y eventualmente recurrir a la advertencia “¡soy peruano!”, para no ser una víctima de estas guerras de precios. Otro taxista me explica que la diferencia de precios es tan grande que aun así Tacna resulta muy atractiva para comprar y como destino turístico para los chilenos.
 
La creciente integración económica entre Tacna y Arica produce una especie de cortocircuito mental. Tacna ha construido su identidad sobre un poderoso sentimiento de peruanidad marcado por la ocupación y la amarga experiencia del largo cautiverio, una dura prueba que le mereció el título de Ciudad Heroica. Las consecuencias de su emplazamiento geográfico, con fronteras con Chile y Bolivia, han definido su identidad. Tacna es el primer frente de defensa de la peruanidad, pero esa misma peruanidad le da las espaldas a Tacna. Los tacneños se sienten con razón olvidados por el poder central y la desidia del gobierno peruano contrasta con el interés que otorga el gobierno chileno a Arica, que lleva a afirmar a los chilenos que “Arica es la provincia más chilena de Chile”. Arica es una ciudad-vitrina.
 
Terminada de delimitar la frontera marítima, el último gran tema fronterizo pendiente del Perú republicano ha pasado a la historia. La cuestión del pequeño triángulo terrestre que Chile pretende reivindicar, contraviniendo los acuerdos del Tratado de 1929 (al respecto, recomiendo leer los textos del diplomático peruano Hubert Wieland, que se encuentran en línea), pueden alimentar los discursos de los sectores de derecha interesados en mantener un ambiente de encono pero tienen la mecha corta. 
 
Tacneños y ariqueños vienen ensayando maneras de encarar un nuevo escenario cuando la integración económica avanza y es evidente que ambas partes tienen qué ganar con la distensión. La desidia del gobierno peruano contrasta con la vigorosa y proactiva política chilena hacia sus fronteras. Señalo dos ejemplos: la política chilena de facilitar otorgar la nacionalidad chilena a los peruanos que residieron en Tacna durante el cautiverio y a sus descendientes, algo que beneficia a los profesionales, que están bastante mejor valorados en Chile que en el Perú, y la “beca aimara”, que otorga la Universidad de Tarapacá, sede de Arica, que ha logrado captar estudiantes peruanos de Tacna, Arequipa, Moquegua y Puno y secundariamente a estudiantes bolivianos.


El texto completo se encuentra en Tacna, al lado del corazón


martes, 16 de febrero de 2016

¿NOS FALTA AGUA? 2

Este es el artículo nombrado en el post de ayer:



¿NOS FALTA AGUA?


Por Guillermo Vidalón del Pino


Durante las últimas presentaciones que realicé en el sur del país, con motivo de unos encuentros de confraternidad con la prensa de las ciudades de Tacna, Ilo y Moquegua, surgió la pregunta acerca de si en el Perú se dispone o no de suficiente agua.

Lo primero que afirmé es que el Perú, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y a Agricultura, conocida internacionalmente como FAO por sus siglas en inglés, ocupa el octavo lugar entre los países con mayor disponibilidad de agua en el mundo.

¿Cuáles son los países que nos anteceden? Brasil, Rusia, Estados Unidos, Canadá, China, Colombia e Indonesia. Si tomamos en cuenta la disponibilidad de volumen de agua per cápita de la que disponemos con relación a la población de los países antes mencionados, se puede afirmar que estamos –inclusive- en mejor posición. El Perú dispone de abundante agua, sí. Se estima que anualmente equivale a 2 billones (es decir, dos millones de millones de metros cúbicos. No confundir con el billón anglosajón, que representa mil millones, una diferencia muy significativa con el significado que le da el idioma español).

¿Cuánta agua aprovechamos de los 2 millones de millones de metros cúbicos de los que disponemos? Tan solo el 1 por ciento, lo que equivale a 20 mil millones de metros cúbicos al año -20 mil millones de m3/año-, según informa la Autoridad Nacional del Agua (ANA). De esos 20 mil millones de m3/año, ¿cuánto emplea la agricultura? 17,200 millones de m3/año, lo que equivale al 86%. Es decir, de la poca agua que empleamos, con relación a nuestra disponibilidad de agua, la mayor cantidad se designa a la agricultura, la que en su mayoría no emplea aún sistemas de riego tecnificado (aspersión o goteo) sino que utiliza el riego por gravedad o inundación a una eficiencia muy baja, entre el 34 y 40 por ciento, es decir, de 100 litros aplicados a las plantas, 30 o 40 litros se usan apropiadamente y el resto se pierde por drenaje.

¿Cuánta agua de los 20 mil millones de m3/a empleamos los pobladores? 1,400 millones de m3/año. ¿Y la industria cuánta agua emplea? 1,200 millones de m3/año.  Alguien preguntó, ¿ahora si queremos saber  cuánta agua emplea la minería? Les adelanté que la cifra era decepcionante, 200 millones de metros cúbicos al año.  Es decir, la minería utiliza el menor volumen de agua comparativamente con otros usuarios; sin embargo, la percepción que se ha construido en la opinión pública -a lo largo de varias décadas - en referencia al consumo de agua que realiza la actividad minera - es la del extremo opuesto, es decir, un gran volumen.
¿Qué tarea tenemos por delante los mineros? La de comunicar e informar la verdad a la opinión pública.  En el Perú no falta agua.  

¿Cuál es el problema? Que no está distribuida espacialmente de manera uniforme en todo el territorio ni llueve en igual cantidad  en todo el país.

La Cordillera de los Andes divide el curso de las aguas de lluvia. Más del 97 por ciento del agua disponible termina discurriendo hacia la vertiente del Océano Atlántico, atravesando el Brasil - precisamente el país con mayor disponibilidad de agua del mundo.  De lo poco que queda, sólo el  2.2 por ciento del agua se vierte hacia  el Océano Pacífico y el 0.56%, se vierte en el lago Titicaca en Puno.

¿Qué hacer para que todas podamos disponer de agua? Transformar el paisaje natural, transvasando o llevando agua de una vertiente a otra.  Hay que traer parte del agua que abunda y discurre hacia la selva hacia la costa.  Sobre todo, si tenemos en cuenta que en la costa vive más del 63% de la población y se genera el 78% del Producto Bruto Interno Nacional.  Como todos sabemos, la costa es una franja árida y desértica, atravesada por pocos ríos los cuales - en la mayoría de los casos-, portan escaso caudal o volumen de agua; pero que, en épocas de avenida, como suelen ser en solo los meses de enero a marzo, estos ríos se alimentan con un alto  volumen de agua que termina discurriendo hasta alcanzar el Océano Pacífico.

Con relación al resto del Perú, la región de la costa dispone de un menor volumen de agua,  pero a pesar de ello cerca del 53% de dicha agua regresa al mar sin ser aprovechada convenientemente. 

El hecho de que dispongamos de un considerable volumen de agua no nos exime de ser responsables en su uso, por lo que debemos hacer un uso racional para garantizar la generación de bienestar y calidad de vida, en el presente y el futuro, pero además trabajar muy fuerte para llevar nuestra agua de zonas en donde abunda hacia zonas donde es más escasa.

¿La minería se opone al empleo racional del agua? No.  Todo lo contrario, recicla, reúsa y reduce su consumo, en la medida de lo posible.  Además, genera recursos suficientes para propiciar complementariedades con la agricultura, ¡Sí!, porque los ingentes recursos económicos que la actividad minera provee al Estado deberían ser empleados para priorizar la construcción de infraestructura hídrica: Presas, canales, reservorios, etc.  Todos tenemos derecho al agua, pero el desarrollo de la infraestructura, así como su operación y mantenimiento tienen un costo que debe ser asumido por los usuarios del servicio.  Si todos destinamos parte de la riqueza que nos genera el agua para las obras que resulten necesarias así como su operación y mantenimiento, habremos establecido un incentivo eficiente, que estimule el generar el mayor valor posible con el menor consumo de agua.



Media copia tomada del Diario Sin Fronteras, edición impresa. Tacna, jueves 11 de diciembre de 2014, página 11.

La otra media copia, de internet, viene de la web corresponsales.pe











lunes, 15 de febrero de 2016

¿NOS FALTA AGUA? 1


El viernes se cortó el agua en mi casa a eso de las 8 de la noche. Quería hacerme un matecito de anís y bajar el sanguchón que me había empujado, pero ya no pude y tuve que salir a comprarme un emoliente en la carreta de la casera. El agua, han dicho, se va a racionar algunas horas debido a la sequía que está ocasionando en todo el sur la presencia del Fenómeno El Niño.

En todo Tacna, desde muy pequeños, se nos ha enseñado a cuidar el agua. Es un bien sumamente escaso, muchos distritos no la tienen las 24 horas, a veces anda medio sucia, el calentamiento global nos va a malograr más, tenemos malas cañerías, las minas se lo llevan, etc. Y ahora el bendito El Niño. En otras ciudades, he visto cómo la gente usaba agua que hasta asustaba. Hacían correr el líquido por el desagüe sin control y les iba y le venía. Por esas zonas no había mucho problema de almacenamiento de agua, así que a la población no le preocupaba tanto; sobre todo y valgan verdades, el costo del agua en el Perú es muy barato. Un diario decía hace poco que los peruanos gastamos más agua que los europeos. No leí la noticia pero infiero que el bajo costo de los recibos es un causante de esos excesos.

Y en cuanto a la minería, en la radio escuché hace unos días que la Souther se lleva cuatro veces más agua que el conjunto de la población de Tacna (1950 m/s vs 500 m/s) lo cual es simplemente una desproporción digna de crítica. No se declara en emergencia hídrica a Tacna por presión o condescendencia con la minera, decían en la misma emisora. Si se confirmará el problema hídrico de la ciudad (como si no se notara a simple vista), habría mucha presión a la Souther para que ceda su cuota de agua a la población que, indudablemente, la requiere más. La ley en que se ampara la empresa está mal hecha, al parecer, entonces se la debería modificar para el bien de nosotros, los pobladores. También por ahí se comenta que hay agricultores choros, que se llevan más agua de la debida.

Aunque, en última instancia, el problema no es la falta de agua. En breve colocaré un ilustrativo artículo que refiere que tenemos “agua como cancha” y que su inmensa mayoría se va al océano. La cuestión está en que no hemos sabido guardarla, represarla, debidamente; tampoco se la distribuye coherentemente. Es, pues, más un problema de gestión del agua que de su carencia. Apenas y en Tacna tenemos represas. Teniendo en cuenta que estamos en una zona desértica, las autoridades debieron planear las cosas hace décadas; pero todos sabemos su incuria, de las autoridades locales y nacionales. El PET es un completo fracaso; no sé qué se espera para cerrarlo y buscar una alternativa más eficaz.

En fin, en el artículo que transmitiré (en una nueva entrada ya que, otra vez, escribí de más) se afirma, con datos de la ONU y el ANA un mentís interesante a la afirmación de que en el país el agua es un bien harto escaso y que estamos en las postrimerías de una guerra por el elemento. Es una columna que encontré hace tiempo en el diario local Sin Fronteras. La guardé porque me pareció interesante, pero no había pensado replicarla hasta ahora que el tema del agua se ha vuelto más álgido que de costumbre. El artículo se titula “¿NOS FALTA AGUA?” y está escrito por el señor Guillermo Vidalón del Pino.

Ah, me olvidaba. Mientras iba tipeando el contenido de este artículo, pensaba quién sería el tal señor Vidalón, se veía que tiene buena pluma y está informado del asunto, así que googleé una sección del artículo…y resultó que “¿NOS FALTA AGUA?” estaba publicado en varias páginas de internet. Vaya, y yo que pensaba que el señor Vidalón era un columnista tacneño, en fin. Me ahorré media chamba e hice copy/paste a la otra mitad que aún no había tipeado.

Para sincerar las cosas, internet dice que el Sr. Vidalón del Pino es superintendente de RR PP de la Souther. Sin embargo, no son los cargos, sino argumentos los que deberán quitarle la razón al columnista.

De todos modos, si a un tacneño le preguntas “¿NOS FALTA AGUA?”, su respuesta será, definitivamente, sí. El punto está en el porqué.



miércoles, 3 de febrero de 2016

ROMPIENDO PISTAS HACE AÑOS

Ya me está colmando la paciencia esto de las pistas rotas en Tacna. Cada día, semana y mes desde hace cuchucientos años la EPS viene rompiendo pista por aquí, pista por allá. ¿Qué les pasa? Está bien eso de mejorar las tuberías de la ciudad pero no exageren con los tiempos.  Yo viví años fuera de Tacna. Cuando llegué de vuelta, el 2011 ya estaba haciendo su chamba la gente de la EPS. Sí, ¡¡¡desde el 2011!!! Y de antes todavía. Escribí un artículo en este blog en esa época inclusive: CALLES BONITAS, con fotos y todo.

Hace poco, los de Tacna, hemos visto cómo se asfalta calles céntricas de la ciudad. Antes del asfaltado, los obreros han roto las pistas unos centímetros  para cambiar tuberías viejas…” (escrito en octubre de 2011)
Esta es una de las fotos que colgué aquella época. ¿No se ve igual a como ahora?


¿Tanto tiempo de veras? Los promotores hablan de los beneficios para la ciudad. Claro, todos los tacneños nos hemos beneficiado con esto. ¿A quién no le ha ensuciado la ropa el polvo que levantaban estos trabajos? ¿Quién no ha llegado tarde al trabajo por las vías cerradas? ¿Cómo han ido las ventas de los comerciantes que estaban cerca de esos montones de tierra? ¿Quién no malogró las llantas de su carro pasando por esas pistas tan mal parchadas? ¿Quién no disfruta día a día de agua con arsénico?

No pe, gente de la EPS, o no sé qué empresa será; ya no abusen de la paciencia de la gente. Acaben cuanto antes y ya no sigan fregando a la gente.  Y las pistas, las pistas… ha pasado casi un lustro y la queja de este blog es la misma: tenemos las pistas de un país africano rotas, llenas de piedras, sin mantenimiento. Nadie se da cuenta. Creemos que ir saltando en cada bache que hay es lo más normal del mundo. Hay que salir, hay que viajar un poco más. Jalón de orejas también para la Municipalidad.



FOTOS DE INTERNET.



jueves, 28 de enero de 2016

ACUÑA Y LAS TESIS UNIVERSITARIAS




Los que me conocen de cerca saben que no leo, que nunca escribo
César Acuña



El panzón Alan García ha dicho algo muy cierto: si Acuña nunca ha leído, es improbable que haya hecho una tesis y más si es una de doctorado. Lo más obvio es que la haya mandado a hacer, previo pago a uno de esos tipos que se ganan unos soles extra escribiendo tesis. Entonces, Acuña no plagió; lo hizo la persona que contrató, lo que viene a ser lo mismo.

Últimamente, es un negocio conocido el hacer tesis a sueldo. Los anuncios aparecen en todos lados: en el internet, en los diarios, en los postes, en las paredes de las calles, en las vitrinas de los negocios…nadie dice nada. Es negocio aceptado. Ahí tenemos a Tacna Centro, paraíso de las falsificaciones en Tacna, y también de la fabricación comercial de tesis de cualquier tipo.



Pero como César Acuña es candidato, es conocido y ha subido en las encuestas, todo el mundo lo quiere dinamitar y le han llovido las críticas. Bueno, razón no falta. El plagio es inaceptable en alguien que quiere ser Presidente. Pero también hay algo de hipocresía, sobre todo en los estudiantes y profesionales que están dispuestos a pagar para librarse “de la aburrida y difícil tarea” de hacer una tesis o de los que ya lo han hecho. Y no son pocos.

Ellos dirán: “Pero, Bíctor, yo no aspiro a ningún cargo público, solo quiero ser un profesional que gane su platita sin molestar a nadie, aparte la tesis no me va a servir para nada”. ¿Ah sí? O sea, tú que quieres ser abogado, garante de la justicia, luminaria de la ley, ¿no deberías también condenar a los que se hacen abogados con tesis compradas? ¿Dónde la justicia, dónde el imperio de la ley? Si así inicias, ¿cómo esperaremos que termines?

Y lo mismo pasa con la mayoría de profesiones conocidas. El administrador, encargado de guiar una organización privada o estatal, el contador que debe presentar  sin dolo los estados financieros de una empresa, el maestro que educará en valores a las nuevas generaciones, el periodista que informará con la verdad...

A propósito, las tesis que se presentan por aquí son poco consistentes, por no decir malas. Los institutos y universidades apenas y las revisan. Los asesores de tesis más estorban que ayudan con sus generalidades. Solo están pendientes de la forma y casi nunca del fondo, que es lo verdaderamente importante. Mecanizan a los estudiantes y es una mecánica que probablemente estos ya no requerirán. Instrumentos como el Turnitin solo sirven para que no hayan nuevos Acuñas (plagiarios) en nuestras universidades, pero no para sacar trabajos de calidad. Estamos claros en que el único objetivo que tienen estas instituciones y también sus alumnos sobre la tesis es que esta es solo la última piedra en el camino antes de tener el adorado título, y mientras más rápido la crucemos, mejor, no importa el modo.

Decirles a los que hacen tesis por dinero que dejen de hacerlo no funcionará. Hay parte de responsabilidad en ellos, o mejor dicho, en el mercado que permite ganar dinero de esa manera. Los verdaderos culpables -si vale el término- son los estudiantes flojos o incompetentes que pagan esos trabajos, además de los escasos filtros que dan las instituciones o las sustentaciones que, sobre todo en las privadas, son del mínimo rigor y sirven solo para la foto: Completemos el trámite, qué más da. No hay que negar que hay alumnos que no cuentan con el tiempo necesario por motivos de trabajo o que le cuesta entender las ambigüedades que disertan sus docentes en clases (salvo honrosas excepciones), puede ser, pero la elaboración de una tesis final debería ser una labor en que todo estudiante ponga el máximo de su capacidad en su realización, puesto que aquí se muestra realmente cuánto valió el tiempo y el dinero gastado en 3, 5 o 7 años de universidad.

Ya el presidente del JNE ha dicho que si la Complutense le quita el grado a Acuña, será retirado de la elección. La lección es no plagiar, esforzase por realizar un buen trabajo y no buscar que los demás lo hagan por ti. Una cosa es pedir ayuda sobre un tema; otra muy diferente es que quieras que te la hagan toda.


  


Tuit de la Universida Complutense de Madrid en que se compromete a investigar el caso de Acuña.

miércoles, 27 de enero de 2016

Marina de Guerra: La Unión y sus marinos vuelven a navegar en el Mar de Grau

Me permito, y ojalá no me acusen, copiar una nota muy  bien redactada que apareció hoy en la versión digital del diario Correo. Trata sobre nuestro nuevo Velero Escuela “Unión”, que el reportero llama “La Unión”. Hace casi exactamente un año, en este blog escribí sobre otro barco que se unía a nuestra Marina de Guerra, el Tacna.




27 de Enero del 2016 - 10:30| Lima -

Marina de Guerra: La Unión y sus marinos vuelven a navegar en el Mar de Grau
Buque escuela a vela es el más grande de América. Costó 161 millones y permitirá formar generaciones de nuevos hombres y mujeres de mar que viajarán por todo el mundo.
Textos: Gastón Gaviola ggaviola

Cuando el sol comience a ponerse sobre la rada del Callao hoy a las cinco de la tarde, “La Unión” afirmará el pabellón peruano sobre su cubierta y pasará a formar parte del servicio activo de la Marina de Guerra.

Se trata de una ceremonia llena de simbolismo, donde el Presidente de la República entregará al primer comandante de la nave -capitán de navío Gianfranco Polar- la bandera peruana que surcará el Mar de Grau. Este, a su vez, se lo entregará al alférez menos antiguo de la tripulación para que se encargue de izar la bicolor en el asta de popa.

Es así que “La Unión” volverá a navegar por los mares en los que una vez, la corbeta guerrera de la que hereda su nombre también paseó la enseña patria. Sin embargo, esta vez se trata de una nave de paz.

“La Unión” ya no es una nave artillada para la guerra. Es un BEV, es decir, un Buque Escuela a Vela que es desde hoy el segundo más grande del mundo. En él las nuevas generaciones de la Armada Peruana se entrenarán a la vez que la nave servirá como embajada flotante.

Este BEV llevará muestras de nuestra cultura, arte, gastronomía y música -por citar algunos aspectos- a todos los puertos del mundo en donde atraque durante su navegación.

Y con ellos, como fiel guardián, estará la figura vigilante de Túpac Yupanqui, el primer gran navegante que vio estas tierras.

TRADICIÓN MARINERA. Según las crónicas de Sarmiento de Gamboa -recogidas por el historiador peruano José Antonio Del Busto- Túpac Yupanqui zarpó con una flota de balsas de totora desde las costas del Tahuantinsuyo y enrumbó por el océano Pacífico hasta llegar nada menos que a la Polinesia.

Es por eso que el inca navegante, llamado “El Resplandeciente”, mantiene la mirada de bronce fija en el horizonte desde la proa del gigantesco velero que ahora preside.



Fotografías tomadas del Diario Correo, versión digital





martes, 19 de enero de 2016

SOBRE LAS TEORÍAS CONSPIRATIVAS


Nota del diario español El País en que refiere algunas ideas sobre la popularidad que siempre tienen las teorías conspirativas.


No fue Lee Harvey Oswald


El filósofo alemán Karl Hepfer plantea un estudio crítico del auge y popularidad de las versiones que persiguen manipular la realidad


PATRICIO PRON 10 ENE 2016


Todo el mundo sabe que los atentados en Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, fueron perpetrados por los servicios secretos estadounidenses, pero resulta difícil averiguar quién es ese “todo el mundo” y, más aún, a qué se denomina aquí “saber”. En un libro publicado recientemente, el filósofo alemán Karl Hepfer se pregunta ambas cosas en relación al auge de las teorías conspirativas en Europa, y responde que se trata de “modelos de interpretación de la realidad simplificados”, intentos de regresar a un estadio anterior de nuestra cultura en el que la realidad supuestamente era sencilla de comprender, y los actores, buenos o malos. Así, el presidente norteamericano John F. Kennedy (bueno) no habría sido asesinado por un paranoico llamado Lee Harvey Oswald, sino en realidad por la mafia, por el Gobierno cubano o por el vicepresidente Lyndon B. Johnson (malos), según las versiones.

El libro de Hepfer, Teorías conspirativas: Una crítica filosófica de la sinrazón (Transcript), presenta, sin embargo, algunos problemas. Uno es que soslaya el hecho de que la nostalgia de un mundo más “simple” de comprender y el consiguiente auge de las teorías conspirativas, no son algo reciente. En el año 64, por ejemplo, un gran incendio en Roma fue atribuido a los cristianos para justificar su persecución. En 1312, el rey francés Felipe IV acusó de prácticas heréticas y sodomía a los templarios para eximirse del pago de una importante deuda económica que había contraído con ellos. Durante la Edad Media, se acusó a los judíos de beber la sangre de niños cristianos y de envenenar las fuentes para desatar la peste. Más adelante casi todo acontecimiento político de relevancia fue atribuido a una conspiración de alguna índole. Así, la disolución de la orden jesuitica habría sido la respuesta a un supuesto intento de asesinato de la reina de Inglaterra para reinstaurar el catolicismo y convertir a un Habsburgo en rey de Estados Unidos; detrás de la Revolución Francesa y el auge de los nacionalismos habrían estado masones e Illuminati; y la derrota alemana en la I Guerra Mundial habría sido producto una conspiración de socialdemócratas y judíos. También la Revolución Rusa, la propagación del VIH-Sida y la crisis de los refugiados tendrían una trama secreta. Para el historiador alemán Dieter Groh las teorías conspirativas serían, en ese sentido, una “constante antropológica” a lo largo de la Historia.

El otro problema del libro de Hepfer es que sostiene que las teorías conspirativas serían un modelo simplificado de interpretación de la realidad, un argumento que la complejidad de ciertas teorías parece desmentir. Piénsese, por ejemplo, en las del británico David Icke, quien afirma que el mundo estaría siendo controlado por una alianza de judíos e Illuminati, los cuales serían extraterrestres “reptiloides” dirigidos por la familia Rothschild. Esta teoría no sólo es absurda —una afirmación que se enfrenta a la popularidad de su autor y de los foros dedicados a su trabajo—, sino también extremadamente complicada. ¿No es más sencillo pensar que son la desigualdad económica y política y la concentración de poder los responsables de las catástrofes del presente?

Naturalmente, la respuesta es que no. Las teorías conspirativas proponen (a pesar de su complejidad) un modelo de interpretación más simple y más atractivo de la realidad para ciertas personas porque articulan procesos económicos, políticos y demográficos simultáneos y de gran complejidad en un relato coherente.